Siento en el pecho un peso indescriptible, me ahoga y aprisiona..
Es una sensación encajonada que impide el paso del aire, es el peso de una mano que hoy sentencia..
Es el carcelero de mis emociones, mi propia prisión de cerrojos incalculables..
Es el lazo que me une al pasado, son todas las heridas, las dudas y temores que sentí, que sufrí, soy yo.. el resultado de un tiempo caducado.
Mi cabeza ya no es un laberinto, son millones de ellos, microscópicos pasillos en los que me pierdo intentando encontrar un por qué..
Todo mi tiempo lo invertí soñando(te), alimentando una esperanza que hoy arrasa mis días.
Perdí la capacidad para confiar sin darme cuenta y sé que hoy.. todo lo estropeo.
Hoy, que ya no soy quien fuí..
Hoy, que me desconozco y vivo apresada en mí.
Hay algo más poderoso que yo.. algo que anula mi voluntad de abrir(te) puertas y salir de mi propio secuestro...
Es miedo.
Me aterra confiar, entregar lo que tengo, lo que guardé para el momento.
El momento es ahora y no encuentro las llaves que han de abrir los incontables paños que yo misma fuí cerrando.
Ahora todo va a destiempo, soy como debí haber sido tiempo atrás.
No te busco porque ya te he encontrado pero.. ahora quien va a encontrarme a mí?
Te convierto en víctima directa de mis verdugos y perdirte perdón ya no es suficiente...
Decir " te quiero " es estúpido cuando te cuestiono hasta el respirar.
No entiendo mi comportamiento, no apruebo en lo que me he convertido ni sé si tendrás la paciencia necesaria para darme el tiempo que necesito..
No puedo deshacerme de esta mano que me sujeta y lo único que quiero es correr hacia ti.. sin embargo, no lo demuestro.
Simplemente no puedo.
Preciso de un tiempo que no sé si tengo ni merezco..
