Arrinconada en una esquina de tu espacio, te observo divagar.. la búsqueda de algo que despierte lo que yace dormido, te absorve en constantes pensamientos..
Son fugaces los momentos en los que estando dormido, desciendo por las esquinas de tu desidia
sembrando por tu columna, besos que revivan tus ganas al despertar..
Desvelo mis noches surcando las olas de tu piel, transformándome en calor a tu alrededor, pintando mi figura de mujer en tu colchón..
Vierto silencios en tus párpados cerrados y dejo susurros, entre tu pelo enredados..
Gasto mi piel en tu sueño y me vuelco en torrentes de caricias en todo tu ser.
Cuerpo de hombre cansado, perfecto a mi ver..
Retengo en mis ojos tus manos, tu boca.. la oscuridad de tu gesto..
Viajero infatigable de estaciones del querer, sólo soy una sombra que no llegas a ver
Impercepción imperfecta que encuentra su deleite en ti, mientras tú.. lo encuentras en otra.
Siento celos de tus mensajes en botellas, destinados a otras orillas que no mojan mis pies, sin embargo confío en que quizás, alguna mañana al despertar las huellas que dejo en tus noches desvíen tu mirada hasta el rincón donde me mezco... desde el que te observo, tan lejos y tan cerca de ti.
Sólo quisiera un momento para transformarlo en eterno, ser un instante.. la proa de tu pecho...
( dijo la princesa olvidada )







